Qué llevar a una excursión de un día: mi mochila para una aventurilla

Cada vez que salgo de casa para una aventurilla tengo el mismo dilema:

¿Qué meto en la mochila?

Porque una cosa es salir preparada y otra bastante diferente acabar cargando durante ocho horas con media casa a la espalda.
Después de unas cuantas escapadas he ido descubriendo qué cosas realmente utilizo, cuáles me han salvado alguna vez y cuáles he terminado dejando en casa.
Así que esta no pretende ser la lista perfecta para todo el mundo.
Es simplemente mi mochila para una excursión de un día.

Y sí: intento que pese lo menos posible.

1. Una mochila cómoda

Parece evidente, pero para mí es lo primero.

Para una excursión de un día no necesito una mochila enorme. Prefiero una que tenga espacio suficiente para llevar lo imprescindible, algún bolsillo donde encontrar rápidamente las cosas pequeñas y, sobre todo, que sea cómoda.

Porque una mochila que parece fantástica durante los primeros veinte minutos puede convertirse en tu peor enemiga después de varias horas caminando.

Mi regla: si no voy a utilizar algo casi con seguridad, intento que no entre.

2. Una batería externa

Esta ha pasado de “por si acaso” a imprescindible.

Utilizamos el móvil para mapas, fotografías, consultar horarios, buscar información, pagar o comunicarnos.

Y en mi caso hay que añadir además todo lo relacionado con la grabación de las Aventurillas.

Quedarte sin batería cuando todavía estás lejos de casa no tiene ninguna gracia.

Por eso una power bank siempre tiene reservado un pequeño espacio en mi mochila.

3. Agua

Otra de esas cosas que parecen demasiado evidentes hasta el día que no las llevas.

Una botella reutilizable permite salir con agua desde casa y rellenarla durante el día cuando sea posible.

Especialmente en verano, para mí esta no es negociable.

4. Algo pequeño para comer

Aunque tenga previsto comer fuera, me gusta llevar alguna cosa.

No hace falta preparar un picnic para doce personas.
Un snack, frutos secos, una pieza de fruta o algo fácil de transportar puede venir muy bien cuando el plan se alarga más de lo previsto.
Y eso pasa bastante más de lo que parece cuando empiezas a curiosear.

5. Aunque tenga previsto comer fuera, me gusta llevar alguna cosa.

Aquí he aprendido a desconfiar un poquito.

Un chubasquero ligero ocupa muy poco y puede evitar que una lluvia inesperada te estropee completamente el día.
En verano cambian las prioridades: protección solar, gafas de sol y una gorra pueden ser bastante más importantes.
La idea no es llevar ropa para las cuatro estaciones.

Es mirar la previsión antes de salir y adaptar la mochila.

6. Un pequeño kit de emergencia

No llevo un botiquín de expedición al Himalaya.

Pero unas tiritas, pañuelos y aquellas pequeñas cosas que puedas necesitar durante el día apenas ocupan espacio.
Especialmente las tiritas.
Porque ese zapato que por la mañana parecía comodísimo puede tener otros planes para ti.

7. El móvil… y los mapas preparados

Antes de salir suelo comprobar ubicación, aparcamiento, horarios y cómo llegar.

Y si voy a algún sitio donde puede haber poca cobertura, tener descargado previamente el mapa puede sacarte de más de un apuro.

También hago algo tremendamente sofisticado:
capturas de pantalla.

Horarios, reservas, direcciones…
Porque confiar en que habrá cobertura precisamente cuando la necesitas es una magnífica manera de descubrir que no la hay.

8. Mi pequeño equipo para grabar

Aquí mi mochila empieza a ser un poco diferente.

Muchas de mis excursiones terminan convirtiéndose en una Aventurilla de YouTube, así que normalmente llevo cámara, micrófono, baterías y algunos accesorios.

Pero incluso si no vas a grabar vídeos, un pequeño trípode para móvil puede resultar muy útil si viajas sola o simplemente quieres hacer alguna fotografía sin depender de que pase alguien.

Próximamente prepararé también una guía con el equipo que utilizo para grabar Las Aventurillas de Marga.

9. Entradas, reservas y documentación

Cada vez intento llevar menos papel.

Entradas, reservas y direcciones pueden estar perfectamente en el móvil
Pero si algo es importante, volvemos a nuestra maravillosa tecnología:
captura de pantalla.

No quiero descubrir delante de una entrada que el correo no carga, la aplicación ha cerrado mi sesión o no tengo cobertura.

10. Una bolsa pequeña

Pesa prácticamente cero y acaba sirviendo para todo.
Basura, ropa mojada, algo que has comprado, guardar alguna cosa sucia…
Probablemente sea el objeto menos emocionante de toda esta lista.
Y uno de los que más veces termina siendo útil.

Mi checklist antes de salir

🎒 Mochila
📱 Móvil
🔋 Batería externa + cable
💧 Agua
🥪 Algo para comer
🌦️ Protección según el tiempo
🩹 Mini kit básico
🎟️ Entradas y reservas
🪪 Documentación
🎥 Cámara y equipo si voy a grabar
🗑️ Bolsa pequeña

Y antes de cerrar la puerta:

las llaves.

Porque podemos preparar la mejor mochila de la historia y fastidiar bastante la aventurilla si empezamos por ahí.

¿Qué NO llevo en mi mochila?

Esta parte también es importante.

Intento evitar todos esos objetos que metemos pensando “por si acaso” cuando ese “por si acaso” tiene una posibilidad mínima de ocurrir.

Una excursión de un día no debería parecer una mudanza.

Con el tiempo he descubierto que disfruto mucho más llevando pocas cosas que realmente utilizo que cargando con veinte que vuelven intactas a casa.

La mochila perfecta depende de la aventurilla

No existe una lista universal.

No llevaré lo mismo para caminar por un bosque que para visitar una ciudad, entrar en un edificio histórico o pasar un día en un evento.

Por eso utilizo esta lista como base y después adapto la mochila al plan.

Porque al final lo importante no es salir preparada para absolutamente todo.

Es salir. Y descubrir qué pasa.

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